Nuestra Historia
Una tradición que comenzó en Tlamacazapa
La historia de Xacalli comienza mucho antes de que existiera la marca.
En Tlamacazapa, Guerrero, un pueblo conocido por su tradición artesanal, creció nuestro fundador, rodeado de una familia dedicada al trabajo hecho a mano. Hijo de artesanos y hermano de artesanos, desde muy pequeño conoció el valor del trabajo, la paciencia y la creatividad que hay detrás de cada pieza.
A los diez años tuvo que comenzar a trabajar junto a su padre. Aunque en aquellos primeros años aprendió solo parte de las técnicas de tejido, fue creciendo entre fibras, herramientas y manos que transformaban materiales sencillos en objetos únicos.
Aquella infancia dejó algo más profundo que una técnica: una forma de crear.
El gusto por experimentar, imaginar nuevas formas y convertir una idea en una pieza hecha por sus propias manos se convirtió con el tiempo en una pasión.
Testimonial
De Tlamacazapa a Zihuatanejo
Años después, esa herencia artesanal encontró un nuevo lugar en Zihuatanejo, Guerrero, donde nació Xacalli Artesanal.
Hoy, cada pieza es creada desde cero, desde la selección y preparación de los materiales hasta el tejido y los últimos detalles. El conocimiento aprendido durante aquellos primeros años en Tlamacazapa se encuentra con una visión propia, dando vida a piezas que conservan la esencia de la artesanía mexicana mientras buscan nuevas formas y posibilidades.

